Cuando empezamos a notar que nuestro sueño cambia, que ya no dormimos bien, que nos levantamos cansados y con algo de colores en la espalda siempre salta la pregunta de ¿ya es hora de cambiar el colchón? Y es probable que haya llegado la hora de reemplazarlo.

No existe una regla básica de cada cuánto tiempo se cambia de colchón, pero uno que ya resulta incómodo y muestra signos de desgaste probablemente deba jubilarse. 

Esos signos, como la deformación, el desgaste o el empeoramiento de nuestra salud corporal justifican el cambio a uno nuevo, pero también todos los años de ácaros, polvo, manchas y otras sustancias que se acumulan, sobre todo si no has lavado tu colchón de manera adecuada a lo largo de su vida.

Señales que indican que debes cambiar el colchón

Si estás con dudas de si el problema lo tiene el colchón o eres tú que, por otras razones, no consigues conciliar el sueño o en tu día a día estás teniendo una mala higiene corporal que provocan esos molestos dolores, toma nota de las siguientes señales que indican que debes cambiar de colchón.

Signos de desgaste y/o hundimiento

Estos signos se notan con facilidad porque puedes sentir que hay zonas hundidas, con bultos o espirales, sientes los muelles, etc. Ocurre mucho con los colchones viejos, porque el paso del tiempo hace su trabajo en ellos, pero también en colchones con poca densidad. 

Tener un colchón en estas condiciones es malísimo para tu columna porque interrumpe su postura natural. 

Notas a tu pareja moverse

Un colchón más viejo perderá su capacidad para reducir la transferencia de movimiento, lo que hará que sientas a tu pareja moviéndose mientras se cambia de lado durmiendo o cuando sube o baja de la cama. 

Tu alergia o asma han empeorado

El colchón es una de las zonas de tu casa donde más ácaros y polvo se acumulan, haciendo que las enfermedades respiraciones se agraven. Pasar la aspiradora y limpiar el colchón con regularidad puede ayudar, pero si te has dado cuenta de que tus síntomas han empeorado puede ser a causa del colchón. 

Cambios de peso 

El aumento de peso también provoca el aceleramiento del desgaste del colchón, ya que tiene que soportar más peso del habitual. Además, si has subido considerablemente de peso puede que las condiciones de tu colchón ya no te funcionen en tu nuevo estado físico. Por ejemplo, si antes necesitabas un colchón de firmeza media puede que ahora necesites uno con una firmeza mayor para no hundirte y pasa lo mismo si has estado adelgazando. 

Edad del colchón

Otra señal que indica que ya es hora de comprarse un nuevo colchón es la edad del mismo. Por lo general se estima que hay que cambiarlo cada 8 o 10 años, pero puede ser más o menos años dependiendo del uso que se le de y de la calidad de los materiales. 

Tiempo de vida de un colchón según su material

Como te hemos comentado en el apartado anterior, la vida útil de un colchón no solo depende de su uso, de la subida o bajada de peso, etc., sino también del material del que esté compuesto. Algunos colchones se fabrican con materiales muy resistentes, pero otros harán que tengas que renovarlo antes de tiempo porque son de baja calidad o no envejecen bien. 

Muelles

Un colchón de muelles contiene sistemas de soporte en espiral que ayudan a distribuir su peso de manera uniforme por todo el colchón. Se estima que pueden durar hasta los 10 años y se puede alargar su tiempo si los muelles están bien posicionados por los dos lados del colchón, lo que posibilita su volteo.

Viscoelástico

Las propiedades de este material es su adaptación al cuerpo y su efecto memoria. Cuando te levantas el colchón debe recuperar su forma natural poco a poco.

Si tu colchón es de este material y no tienes claro cada cuánto se cambia un colchón viscoelástico debes fijarte primero en su edad, si está cerca de los 10 años o ya lo ha superado, y en si le cuesta recuperar su forma cuando te levantas del colchón. 

Espuma

La durabilidad de un colchón de espuma depende de su capacidad para recuperar su forma original, al igual que en el caso de los colchones viscoelásticos. Si tarda demasiado es que ya es hora de reemplazarlo. 

Látex

Los colchones de látex son los que más durabilidad tienen, algunos pasan de los 10 años sin ningún problema, pero puede variar dependiendo de su compras un colchón de látex sintético o natural. Los colchones de látex natural son de mejor calidad y tienen a durar más.  

Consejos para hacer que tu colchón dure más tiempo

¿Es posible prolongar la vida útil de un colchón? La respuesta es sí, pero para ello debes seguir una serie de pautas y cuidados adicionales: 

  1. Asegúrate de que el somier es de buena calidad y de que el colchón está debidamente colocado sobre él. 
  2. Dale la vuelta al colchón cada 3 o 6 meses para no favorecer el desgaste de solo uno de los lados.
  3. Limpialo semanalmente con la aspiradora para eliminar el polvo acumulado y cambia la ropa de cama. Además, debes lavar el colchón en profundidad unas dos veces al año. 
  4. Utiliza forros o empapadores para evitar las manchas, la humedad, el moho o los ácaros. 
  5. Cuando te levantes de la campa procura ventilar la habitación varios minutos antes de hacerla, esto evitará la aparición de humedades y reduce la acumulación de polvo. 
  6. Aleja a las mascotas de él para evitar rasguños, mordeduras o, incluso, su orín. 
  7. Evita que tus hijos salten en el colchón, ya que puede dañar sus materiales. 

Pasamos una media de 25 años durmiendo y hacerlo en un buen colchón es crucial para tener correcta salud corporal. De modo que es importante que te percates de esos pequeños detalles que delatan que tu colchón ya no está en buen estado y que es necesario comprarse uno nuevo para no empeorar tu salud y la de los tuyos. 

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