Una de las mejores sensaciones es sentarte en tu nuevo sillón, comprobar lo cómodo que es y ver cómo encaja a la perfección con el resto de muebles y decoración del salón o de la habitación. Pero hay que recorrer un largo camino para llegar hasta ese punto. 

¿Cómo elegir un sillón? Es una pregunta bastante común porque hay muchas cosas a tener en cuenta. Si estás amueblando desde cero tu casa, hay negocios que tienen a disposición del público todo un conjunto de salón para que solo tengas que comprarlo y montarlo en tu casa, pero si quieres algo diferente, único y que refleje tu personalidad esto no te vale. Vas a tener que considerar muchas cosas, como la decoración, el estilo de sillón que quieres, su utilidad, cómo está compuesto, la tela que lo recubre, si quieres que se expanda o no, etc.

Si no sabes nada de sillones te será un poco más complicado dar con el modelo correcto, sobre todo si quieres que te dure años, así que a continuación te vamos a hablar de algunas cosas que tienes que tener presentes a la hora de elegir un sillón. 

¿Qué utilidad le vas a dar al sillón?

Hay personas que solo quieren un sillón para decorar y terminar la estancia que están montando, pero ya que vas a invertir en un mueble que no sale muy barato es mejor darle uso y aprovecharlo todo lo posible. 

Pregúntate primero para qué lugar lo vas a necesitar, si para el salón, la habitación de los niños o tu propio dormitorio. También, en este mismo punto, tienes que decidir si va a ser un sillón de lectura o para ver películas, donde los niños se sienten a jugar o solo para colgar la ropa.

Otra cosa a tener en cuenta son las mascotas, ya que esto determinará su material y la tela exterior. Debe ser lo suficientemente resistente para evitar arañazos y que sea fácil de limpiar porque, aunque no se suban al sillón, los pelos huelan y acaba apareciendo por todas partes. 

Crea el diseño de la sala de estar o habitación

Antes de comprar ningún mueble, crea un boceto de cómo quedaría el sillón con el resto de los muebles, como el sofá, la mesa del comedor o la cama y el armario en el caso de que su destino sea la habitación.

Esto siempre ayuda a tener una visión de conjunto y ver si en realidad lo necesitas, o si realmente te cabe en casa.

El boceto lo puedes hacer en el ordenador o en un papel, extrapolando las medidas reales, o directamente en el suelo de tu casa con un marcador fácil de borrar o cinta adhesiva de colores. Si el sillón que quieres es reclinable, cuenta también el espacio que va a ocupar cuando lo coloques de esta forma. Recuerda que debe haber suficiente espacio entre los distintos muebles para que pases por ellos sin chocarte. 

Robustez antes que económico

En los muebles de casa lo que debe primar es la calidad antes de elegir algo barato y que a los pocos años lo tengas que reemplazar porque el cojín se hunde o es inestable cuando te sientas.

Si lo vas a usar a diario tienes que prestar mucha atención al tipo de material del que está hecho. Por ejemplo, el pino es una de las maderas más utilizadas para los muebles, aunque el haya es más resistente. Si eliges pino asegúrate de que no sea un aglomerado de madera sino 100% pino porque, de lo contrario, baja la calidad del mueble. 

Depende del modelo o la estética del sillón, se suelen utilizar otros materiales menos habituales, pero resistentes, como el hierro.

Relleno del sillón

El relleno del sillón puede estar hecho con diferentes materiales y dependiendo de tus necesidades o características corporales debes elegir unos u otros. 

Los más habituales son las espumas de poliuretano, las plumas o una combinación de varios materiales.

Por un lado, el poliuretano tiene varias densidades y su comodidad depende de la espuma. Si va a ser un sillón de mucho uso, es mejor que elijas un relleno de poliuretano con alta resistencia y que recupere su forma rápidamente después de levantarte. 

Luego están las plumas, que hacen que el sillón sea más blando y menos resistente al paso del tiempo. 

Al igual que con los colchones o almohadas, cada vez es más común ver sillones con relleno de viscoelástica porque es un material bastante cómodo, resistente, se adapta muy bien al peso y a la forma del cuerpo de cada persona y recupera su forma original con mayor facilidad. 

Eligiendo la tapicería

Vale, ya tienes el lugar donde lo vas a poner, para qué lo vas a utilizar, el material de la estructura y del relleno, pues lo único que queda es elegir su tapicería y, por ende, su diseño para que se adecúe con el resto de la decoración. 

En ocasiones las empresas de muebles no tienen en físico el modelo de sillón con la tapicería que quieres y solo tienen el catálogo de telas y colores. Esto no te sirve porque no sabes cómo es la tela al tacto, cómo se comporta al pasar la mano y si es fácil de limpiar o no. Pide unas muestras de las telas en las que se fabrica el sillón para ponerlas en tu casa y ver si realmente funciona con el resto de la decoración y si es un buen material. No te cortes en hacer todas las pruebas pertinentes porque ese trozo de tela ya no lo van a necesitar. 

Por ejemplo, las tapicería de microfibra, que es un material sintético, son muy duraderas, fáciles de limpiar y resistentes al agua. La piel, por su parte, es elegante y también dura muchos años, pero debes rehidratarla para que luzca su buen estado por muchos años. 

¿Ya tienes una idea en mente de cómo será tu sillón? Estos consejos te ayudarán a dar con el modelo más adecuado para tu casa y tus necesidades. Recuerda que en la elección de los muebles no debes ir con prisas. Tómate tu tiempo para ver todas las posibilidades que hay y crea una carpeta de inspiración con los modelos que más te gustan, esto te ayudará muchísimo a la hora de elegir un sillón

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