¿No encuentras el par de zapatos que estás buscando, cuando haces limpieza no te acordabas de todos los que tenías o acaban todos manchados por estar apelotonados? Eso es una señal clara y fluorescente de que necesitas un zapatero con urgencia. 

Además, como siempre te decimos, actualmente tenemos la suerte de tener a nuestra disposición multitud de tipos de zapateros para elegir el que más nos guste y encaje con nuestras necesidades. Pero tenemos que confesar que cuando hemos ido en su búsqueda y nos lo hemos traído a casa, nos dimos cuenta de varios errores que no queremos que cometas. Por ello, te hemos hecho esta guía para que sepas cómo elegir un zapatero para la habitación

¿Cómo son los zapatos y cuántos tienes?

En la mayoría de artículos donde te ayudamos a elegir un mueble, como una cama con almacenaje, siempre te comentamos que primero midas el espacio para luego elegir el tamaño más adecuado. En esta ocasión es preferible saber primero qué tipos de zapatos vas a guardar en el zapatero porque no es lo mismo unas deportivas, que unos zapatos de tacón o unas botas.

Los zapatos determinarán el tipo de mueble más conveniente. Por ejemplo, los zapatero abatibles, de los que te hablaremos en profundidad más adelante, van muy bien para unas bailarinas o mocasines, pero no son recomendables para los tacones porque apenas caben.

Por otro lado, la cantidad también afecta al tipo de mueble. A mayor número de pares más espacio vas a necesitar. Generalmente, los zapateros más pequeños tienen capacidad para guardar unos 12 pares, así que cuenta la cantidad de zapatos que tienes antes de irte a comprarlo. 

Tipos de zapateros

El orden en una casa es importante, no querrás ir tropezando en cada esquina por tener los zapatos de cualquier manera. Además, mantenerlos guardados en su lugar y con suficiente espacio para cada par ayudan a su conservación porque, al no estar amontonados, mantienen su forma y evitan las manchas. 

Zapatero abatible inclinado

Es el más común y seguro que ya has tenido o tienes uno en tu casa. Hay de distintos tamaños y materiales, pero su característica principal es que guarda los zapatos en una especie de cajoneras y debes colocarlos inclinados con la punta hacia abajo. 

Como te comentamos antes, el zapatero abatible se no recomienda para guardar botas o zapatos más altos de lo normal. Es más bien un mueble para zapatos planos. 

Asimismo, los zapateros abatibles, dependiendo de su altura, también cumplen otra función, que puede ser la de mueble de la entrada donde dejar las llaves de tu casa, del coche o el correo.

Zapatero tipo armario

Otro tipo de zapatero, también muy popular, son los que tienen una estructura de armario, pero es similar al anterior en cuanto a que los zapatos se colocan hacia abajo en medio de las barras que tiene incorporado. 

Suelen tener más espacio entre las barras para que los zapatos de tacón, por ejemplo, tengan su hueco y no se choquen o rocen otro par. 

Como plus, si encuentras uno con espejo o le colocas tu uno, tendrás en un solo mueble espacio para guardar los zapatos y un lugar donde ver cómo queda el look final. 

Zapatero estantería

Este zapatero se está convirtiéndose en uno de los más populares porque tienen muchísimo hueco de almacenaje y simplemente es una estantería fácil de encontrar en cualquier tienda.

Además, siempre puedes cambiar la altura de las baldas para dejar hueco a las botas altas y así tener todos los zapatos guardados en un mismo lugar. 

Los hay de madera, metal o plástico, aunque los de madera y metal son más fuertes y duraderos. 

Zapateros colgantes

Hay muchos zapateros colgantes y con estructuras y materiales diferentes. Por un lado están los que son de tela, aunque no durarán limpios por mucho tiempo, y dependiendo del material la estabilidad varía. 

Otro tipo de zapatero colgante son los de metal y los puedes atornillar o pegar a una pared o al interior de un armario. Normalmente las barras están colocadas de tal manera para que los zapatos queden inclinados hacia abajo y no ocupen mucho espacio. 

Otros tipos de zapateros

Aunque ya te hemos hablado de los zapateros más populares o más típicos, también hay otros muebles o elementos decorativos que cumplen con esta función.

Los baúles o arcones son perfectos para guardar los zapatos y a la vez decorar. Como nos olvidamos de lo que no vemos, te aconsejamos que guardes en los baúles zapatos que no son de diario sino más bien para ocasiones especiales. También está la posibilidad de guardar los zapatos de temporadas pasadas y dejar a la vista los de la actual. 

Otros elementos muy útiles son las cestas de mimbre, madera, metal o plástico. Si tienes una estantería sin puertas y no te gusta tener los zapatos a la vista quizá esta opción sea para ti. Solo tendrás que guardar los pares dentro de estas cestas o cajas y ponerlas en la estantería a modo de decoración. 

¿Cómo elegir un zapatero para la habitación?

Ahora que ya conoces las distintas posibilidades que tienes, le toca el turno a lo más divertido que es escoger el tipo de diseño o estructura que se asemeje al resto de los muebles de tu habitación, o que al menos forme un conjunto armonioso.

El primer paso es medir el espacio donde lo vas a colocar para comprar uno que encaje a la perfección.

Otra cosa que tienes que tener en cuenta es si lo vas a querer cerrado o te da igual que se vean los zapatos. Una estantería abierta queda muy bien en los vestidores y ofrecen una buena ventilación. Recuerda que si te cansas de ver los zapatos, puedes añadir algunas cestas.

No te olvides de valorar el material del zapatero. Los de madera se integran a la perfección en cualquier decoración y te durarán muchísimos años, al igual que los zapateros de metal. 

¡Más fácil imposible! Es increíble cómo un simple mueble nos aporta armonía y orden en una habitación. Ya con tener los zapatos bien ordenados y en su lugar la estancia cambia por completo y se convierte en un remanso de paz. 

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