¿Cambias de almohada cada poco tiempo porque no das con la correcta? Es totalmente normal porque, por lo general, no solemos darle demasiadas vueltas a la hora de elegir una almohada ni buscamos información sobre qué tipo es la más adecuada para nuestro cuerpo y necesidades, lo cual es un grave error. Sin embargo, sí que hacemos una total investigación sobre qué tipo de colchón es el más adecuado para tener una correcta salud corporal, pero cuando se trata de la calidad del sueño, la almohada es igual de importante.

Si duermes con una almohada muy usada, no paras de gastar dinero en una nueva o duermes con todos los cojines de tu casa ya es hora de que te elijas la almohada perfecta para ti y te vamos a ayudar a conseguirla. 

Por qué es importante elegir la almohada correcta

Tener una buena postura a la hora de acostarnos es clave para dormir profundamente, noche tras noche y para despertarnos sin dolor ni rigidez. La almohada ayuda a mantener una postura de sueño saludable, la cual debe ser alineada desde los pies hasta la cabeza.

Si tu cuello y hombros no reciben el apoyo suficiente o están colocados en un ángulo poco natural provocará una desalineación en la columna, generando tensión y malestar en los hombros, en el cuello y en la espalda y te costará más tiempo coger el sueño.

Al igual que con el colchón, la comodidad y el apoyo son importantes a la hora de seleccionar la almohada adecuada. La mejor será  aquella con la que te sientas cómodo al reposar la cabeza, pero que también sujete el cuello y los hombros. 

Hay varios factores que influyen en la elección de una almohada, como la postura en la que duermes o el material con el que está hecha, así que toma nota.

¿Cómo elegir la almohada según la postura al dormir?

Como bien sabes, no todos los cuerpos son iguales ni tienen las mismas necesidades, así que cada posición para dormir requiere un tipo diferente de almohada para mantener una postura neutra. 

Almohada para quienes duermen boca arriba

Si normalmente duermes boca arriba se recomienda tener una almohada de una altura o tamaño medio y una firmeza igualmente media. ¿Por qué? Porque si la almohada es muy alta la cabeza estará muy levantada y tendrás el efecto contrario si es muy baja. Estas dos condiciones generan dolor de cuello, que es algo que siempre se quiere evitar. Y si hablamos de firmeza, es necesario que sea media para mantener la cabeza lo suficientemente apoyada para que se alinee con la columna vertebral y garantice que no se hundirá con el peso de la cabeza.  

Almohada para quienes duermen de lado

Las personas que duermen de lado requieren de una almohada más alta y con un soporte más firme. 

Por un lado, la altura de la almohada levantará la cabeza para que esté en una alineación neutral con la columna vertebral. Además, una almohada alta aliviará la presión en tu hombro y asegurará que no esté soportando la mayor parte del peso de su cuerpo.

Asimismo, es necesario que el soporte sea firme para seguir manteniendo esa correcta postura corporal durante toda la noche, porque si es muy blanda te acabarás hundiendo haciendo que su columna se desvíe. 

Almohada para quienes duermen boca abajo

Si duermes boca abajo te será un poco más difícil encontrar la almohada perfecta, además algunos expertos sugieren evitar esta posición porque se tiende a torcer el cuello y ejercer presión sobre la parte baja de la espalda o el abdomen, que provoca dolores en los hombros, en la columna y en las cervicales. 

Para mitigar esos dolores por dormir boca abajo es mejor que elijas una almohada baja, para mantener lo máximo posible la alineación neutra de la columna, y con un grado de soporte más suave que en los casos anteriores porque proporcionará un amortiguador cómodo entre tú y el colchón.

El relleno de las almohadas

Actualmente existe una gran variedad de rellenos disponibles. Te vamos a comentar las ventajas e inconvenientes de los más comunes para que sepas cuál elegir.

Plumas

Las plumas es uno de los materiales más populares en lo que a relleno se refiere. Su ligereza y la regulación de la temperatura son sus grandes ventaja, además de que mantienen bastante bien su forma natural, lo que la hace adecuada para todas las posiciones a la hora de dormir, pero no suelen durar tanto como otras almohadas. Además, la humedad es el gran enemigo de esta almohada porque la absorbe. 

Espuma viscoelástica

La principal característica de este material es que se amolda a la forma de tu cabeza y cuello. Luego, sin el calor ni la presión de tu cuerpo volverá a su estado natural. 

La espuma viscoelástica es una excelente opción para, prácticamente, cualquier persona porque proporciona una estabilidad natural y uniforme que no permite que la persona se hunda en ella. Además, es una almohada que te durará muchísimos años. 

En su contra está que se calienta bastante porque su material es denso y no permite que el aire circule libremente. 

Fibra de poliéster

Otra popular opción es el relleno de fibra de poliéster, que las puedes encontrar con distintos niveles de firmeza y son muy ligeras. Sin embargo, presenta algunos inconvenientes como que no es transpirable, se aplana más rápido que otros materiales y no es resistente a los ácaros.

Almohadas de látex

El siguiente material es el látex, que puede ser tanto natural como sintético, o una mezcla de ambos. El natural se deriva de la savia de los árboles y el sintético se compone de varios productos químicos.

Las almohadas de látex tienen una gran firmeza, lo que te conviene si duermes de lado, son resistentes a los ácaros y tienen una buena ventilación. Uno de sus grandes “peros” es su precio porque suelen ser más caras que el resto, aunque son bastante duraderas, que es algo que compensa su elevado precio. 

Aunque existen más materiales, la realidad es que estos son los más populares y los más fáciles de encontrar. Recuerda que lo principal que debes tener en cuenta a la hora de elegir una almohada es que te permita mantener una postura saludable mientras duermes, que es donde entran en juego la altura y la firmeza de la almohada, pero también tu postura. Luego, puedes descartar o seleccionar diferentes modelos dependiendo de si prefieres una con mayor transpirabilidad para que no te de calor, una más ligera u otra con una gran durabilidad. Estudia bien los materiales, haz una lista de tus prioridades y seguro que darás con la almohada perfecta para ti. 

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