Cómo ordenar tu casa

¿Sientes que tu casa está más desordenada de lo normal o no sabes cómo deberías organizarla para que aguante recogida durante más tiempo? Muchos organizadores profesionales aconsejan empezar por esos espacios de almacenamiento donde guardas todo lo que no quieres ver, aunque es normal pensar que lo más óptimo es empezar a ordenar por estancias. 

La idea de empezar por los espacios de almacenamiento antes que las habitaciones es para que cuando ya te pongas a ordenarlas tengas huecos libres para guardar aquello a lo que realmente no le estás dando mucho uso, pero que no quieres tirar. 

A continuación te vamos a decir cómo ordenar tu casa según las estancias y algunos consejos muy útiles con los que no te resultará nada difícil mantenerla. 

Espacios de almacenamiento

Bien, empieza por donde te comentamos al principio de este artículo, por los espacios de almacenamiento. Primero comienza a organizar y a limpiarlos para que cuando encuentres electrodomésticos, ropa de baño, zapatos o libros que no sabes dónde poner tengas lugar para ellos. 

Hazlo poco a poco, primero por un armario o cajón y luego por otro porque si lo haces todo junto te empezarás a agobiar y la idea es que la tarea sea fácil. 

Espacios compartidos

Una vez que sabes con cuánto espacio cuentas ya puedes empezar a ordenar los espacios compartidos, como la cocina, el baño o el salón. 

Para mantener estas áreas siempre ordenadas lo ideal es que motives a las otras personas que viven contigo a que te ayuden. Cuando una vez se vea el resultado lo ordenada que está la cocina, por ejemplo, querrán seguir manteniéndola así porque conocen el esfuerzo que conlleva.

Espacios personales

Con los espacios personales nos referimos a tu dormitorio, la habitación de los niños, la oficina o los armarios donde guardas la ropa. 

Cuando empiezas a ordenar estas zonas tienes que evaluar la mayoría de los elementos y determinar si ese objeto o prenda de ropa se va o se queda. 

También te recomendamos que en los espacios personales empieces primero por una zona y cuando termines que comiences por otra. Esto te hará más productivo y ordenarás mejor cada una de las áreas porque te estás concentrando al 100% en ella. 

Estos espacios pondrán a prueba tu energía, por lo que es una buena idea comenzar una mañana de fin de semana con una buena taza de café.

Pequeños espacios

Ahora toca ponerse manos a la obra con los espacios más pequeños de tu casa, como puede ser los armarios de la ropa de baño o de cama, la habitación de invitados o la zona de lavandería. 

Estos pequeños espacios a menudo reciben poca atención porque no son muy interesantes, tienen una única función y cuando la cumplen te olvidas de ellos. Sin embargo, tenerlos organizados puede hacer que tu casa sea más eficiente. 

Por ejemplo, si tienes invitados que vienen de visita, tener el armario organizado de la habitación donde van dormir te hará la vida mucho más fácil porque así podrán guardar su ropa sin tener que preguntarte dónde la ponen y evitarás que tengan las maletas en medio de la habitación. 

Otros consejos para ordenar tu casa

Una vez que ya sabes por dónde debes empezar te vamos a dar unos tips útiles para mantenerla organizada durante más tiempo.

Organizadores en los cajones

Siempre que queremos quitarnos algo de la vista lo guardamos en los cajones sin ningún tipo de orden y eso al final acaba siendo un desastre. Incorpora organizadores de metacrilato, madera o plástico para tener cada cosa en su lugar, como los bolígrafos, los blogs de notas o los clips. Estos organizadores también son muy prácticos en los cajones de la cocina para tener en su sitio los cubiertos o en la cómoda de la habitación. 

Dobla los textiles en vertical

El arte de doblar en vertical es todo un descubrimiento del que te hablamos en el artículo de cómo ordenar tu casa con el método Marie Kondo, pero no es solo una tendencia, sino una gran ayuda para tener tu casa ordenada. Con doblar los textiles en vertical ahorras mucho espacio y tienes todo a la vista, por lo que te evitar estas buscando ese jersey o toalla que hace tiempo que no usas. 

Estanterías en vertical

Nos ha dado fuerte por lo vertical, pero de verdad que es un gran método de organización. Si guardas la comida en una despensa o en los armarios de la cocina evita colocar las cosas unas detrás de otras, porque lo que pasará es que siempre vas a coger lo de delante y te olvidas de lo que tienes detrás. O sencillamente haces todo un desastre para coger algo que está en un rincón del mueble.

Un gran consejo es poner más baldas a la estantería o a los armarios de la cocina para guardar todo lo que puedas en vertical así, como en el caso anterior, creas una galería con todo a la vista.

Ordena por colores

Crea un sistema de organización de papeles por colores. Por ejemplo, en una carpeta roja pon los papeles importantes como la documentación o los números de la seguridad social, en una verde guarda las facturas, en la azul las notas de los niños y así sucesivamente.

Puedes llevar la organización por colores hasta el armario de la ropa agrupando cada uno de ellos. De esta forma cuando quieras buscar una camisa negra ya sales adónde tienes que ir. 

Utiliza recipientes transparentes

Otra forma de tener a la vista la comida tipo de arroz, el azúcar, el café, la pasta y demás es guardarlos en recipientes transparentes. De un vistazo verás también cuánta cantidad te queda para saber si lo tienes que apuntar o no en la lista del supermercado.

Como siempre, estos tips de organización los puedes implementar a otras habitaciones de tu casa. En este caso el baño se beneficiará de que utilices recipientes transparentes para guardar los bastoncitos, los algodones, las horquillas o los coleteros.

Lo que más nos gusta de este consejo es que también es respetuoso con el medio, porque te puedes llevar los mismos recipientes a las tiendas donde venden alimentación a granel y rellenar el bote sin necesidad de comprar un paquete con plásticos que irán directamente a la basura. 

Tener una casa debidamente ordenada y limpia da paz, tranquilidad y hace que te entren ganas de disfrutarla. Además, motiva a la productividad, lo que es perfecto si trabajas desde casa o si los niños hacen los deberes en su propia habitación. Si determinas los lugares que tienen cada objeto y los guardas nada más terminar de usarlos conseguirás que la casa siga ordenada y recogida durante más tiempo sin tener la necesidad de desperdiciar tu día libre en limpiar.