Tipos de fregaderos

Hace un par de días te hablamos de los distintos tipos de lavamanos de baño que hay en el mercado y hoy nos toca explicar los tipos de fregaderos, ya que si estás montando una cocina nueva o reformando la vieja te vendrá muy bien saber las posibilidades que tienes. 

Tipos de fregaderos de cocina

Fregadero de granja

Los fregaderos de granja también se conocen como fregadero de delantal porque se extiende sobre el borde de la encimera. Antes se veían mucho en cocinas rústicas o en granjas, de ahí su nombre, pero cada vez es más normal verlos en cocinas modernas.

Son muy fáciles de limpiar y son bastante amplios, por lo que tienen capacidad para lavar muchos platos, ideal para familias numerosas. Si lo prefieres, puedes pedir en fábrica que te dividan su interior en dos para que sea más funcional. 

Sin embargo, son caros y algo difíciles de instalar porque tienes que recortar parte del mueble inferior de la cocina. 

Fregadero bajo la encimera

Es un tipo de fregadero que se instala debajo del armario y de la encimera. Funciona muy bien en la mayoría de las cocinas y se ven muy elegantes. Además, facilitan la limpieza porque puedes tirar los restos de comida dentro directamente deslizándolos sin que se atasquen en el borde. 

Antes de comprarlo tienes que estar seguro que la encimera es suficientemente fuerte porque los fregaderos de este estilo se adhieren a ella con un pegamento. Es mejor no elegir uno muy pesado, como de arcilla refractaria o de hierro fundido, porque se acabarán cayendo.

Fregadero de acero inoxidable

Los fregaderos de acero inoxidable son los más comunes y populares porque son ligeros, fáciles de instalar y duraderos.

Este tipo de fregadero se califica según el grosor de la lámina o calibre. Un calibre más grueso significa que el fregadero suele ser más pesado y barato, mientras que un calibre más fino quiere decir que es más ligero y, a menudo, más caro. Los fregaderos de acero inoxidable tienden a ser más ruidosos que otros materiales y pueden llegar a abollarse por un golpe, pero ofrecen una gran resistencia al calor y a las manchas.

Fregadero de barra

Los fregaderos de barra se caracterizan porque son más pequeños y menos profundos que el resto. Es más bien una opción secundaria para tu cocina o para instalar, como bien dice su nombre, en una barra porque no ocupa mucho espacio. 

Generalmente tienen el estilo de los fregaderos bajo la encimera, lo que les da mayor funcionalidad, sobre todo si lo vas a usar para preparar bebidas.

Fregadero de esquina

Si tienes una cocina pequeña, un fregadero de esquina te vendrá de perlas. Obviamente, se instala en una esquina de la cocina y suelen tener dos lavabos, cada uno a un lado de la encimera. Quizá eso no sea lo más óptimo del todo a la hora de lavar los platos porque puede caer agua al suelo y, además, tampoco son muy baratos ni fáciles de instalar. 

Fregadero de granito

Los fregaderos de granito proporcionan un aspecto único y una durabilidad inigualable. Se construyen pegando granito triturado junto con un relleno de resina, lo que lo hace increíblemente duradero y resistente a las manchas, a la vez que proporciona una estética vanguardista y moderna a cualquier cocina. Asimismo, el compuesto de granito tiene un efecto inherente de absorción de sonido debido a su densidad. 

Pero algo a considerar es que son más pesados que los fregaderos de acero inoxidable, por ejemplo, por lo que te recomendamos que agregues un soporte adicional en el mueble de la cocina para que soporte bien su peso. 

Fregadero de hierro fundido

Al igual que los fregaderos de granja, los de hierro fundido funcionan muy bien en cocinas de estilo rústico o vintage, aunque eso no significa que no puedas instalarlo en una cocina moderna. 

Los fregaderos de hierro fundido se rocían con un revestimiento de porcelana que les da un acabado blanco brillante muy bonito y tienden a ser más pesados ​​y duraderos que otros fregaderos, pero la porcelana se puede astillar fácilmente. Para mantener su buen aspecto por muchos años, no lo limpies con limpiadores abrasivos, ya que desgasta el revestimiento de esmalte. También tendrás que tener cuidado al lavar los platos porque la dureza de este fregadero puede astillar tu vajilla.

Fregadero de arcilla refractaria

Estos fregaderos están hechos de arcilla y esmalte que se fusionan a temperaturas muy altas y son muy parecidos a los de hierro fundido, pero son algo más duraderos. No se astillan, no se rayan ni se manchan y puedes usar limpiadores fuertes, aunque son más caros que los de hierro fundido ebido al proceso de fabricación. 

Este material se usa mucho en los fregaderos de granja y son perfectos para casas donde viven muchas personas gracias a su gran tamaño.

Fregadero con escurridor

Los fregaderos con escurridor son increíblemente prácticos. Es muy común verlos en acero inoxidable, y es una característica que se incluye al propio fregadero que facilita el proceso de preparación de la comida porque puedes cortar encima de él las verduras y deslizar los restos directamente al fregadero sin manchar nada más.

El escurridor también es el lugar donde poner a secar los platos y los utensilios de cocina al permitir que el agua corra hacia el fregadero. 

Fregadero de un único cuenco

Solo tienen un único cuenco o hueco donde lavar todos los platos, son más compactos y baratos, aunque cuentan con poco espacio de maniobra. No obstante, generalmente los fregaderos de un único cuenco son más grandes que los que tienen dos, precisamente para ayudar a que el proceso del lavado de los platos sea más fácil. 

Fregadero doble

Los fregaderos dobles, a diferencia del modelo anterior, tiene dos huecos para lavar los platos, los cuales deben ser lo suficientemente grandes para lavarlos cómodamente. 

Tienes mucha variedad de tipos y formas donde elegir, hay fregaderos donde los dos huecos son del mismo tamaño y profundidad, otros donde uno de los cuencos es más pequeño, etc.

Si te gusta este tipo de fregadero debes saber primero si es útil para ti y con qué tamaño estarás cómodo cuando laves los calderos o los platos. 

Antes de tomar tu decisión final sobre el tipo de fregadero a instalar en la cocina, considera tus hábitos, necesidades de limpieza, espacio en la encimera, estilo y presupuesto. Estos factores te ayudarán a determinar qué fregadero se adapta mejor a ti y a tu estilo de vida.